Miguel Ángel Gil Marín, director general del Atlético de Madrid, emitió un comunicado contundente contra el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, en relación con los intentos del club catalán de fichar a Julián Álvarez.

“Simplemente escuché unas declaraciones del presidente (Laporta) sobre que su propuesta no era infinita en plazo. Nuestra respuesta es que nuestra respuesta sí que es infinita, no queremos transferirlo. No aceptamos la oferta de €100 millones ni aceptaremos una de €150 ni una de €200”, aseguró Gil Marín.

En una segunda parte de la entrevista añadió que conoce lo suficiente el entorno del club rival y que no le ofende su actuación mediática: “Actúan de cara a los medios y aficionados como parte de su circo particular, por lo que no me ofende”. También afirmó que pidió explícitamente a Laporta que desistiera en su actitud, aclarando que Julián no está en venta. A pesar de ello, el club continúa con esta postura para alimentar el juego mediático y social.

“Saben perfectamente que Julián Álvarez no jugará en el Barcelona la próxima temporada. Lo más censurable es mantener este discurso ante sus aficionados y el propio futbolista”, agregó.

Desde Barcelona explicaron a Mundo Deportivo que no entrarán en polémicas y mantendrán silencio, esperando el cierre del Mundial, donde Álvarez buscará el título con Argentina junto a ocho jugadores azulgranas.

El agente del jugador, Fernando Hidalgo, también optó por el silencio tras las críticas de Gil Marín, quien dijo que considera que el agente estuvo mal asesorado tras finalizar la temporada, pero confía en el rendimiento y comportamiento del futbolista.

Esta postura de espera y discreción refleja la tensión latente entre ambos clubes en el mercado de fichajes y subraya la importancia de las decisiones que tomará el Barcelona tras el Mundial.