El Barcelona logró una importante victoria por 4-2 contra el Slavia Praga en la Liga de Campeones de la UEFA. Fermín López anotó dos veces, mientras que Dani Olmo y Robert Lewandowski completaron los goles.

No obstante, surgieron problemas administrativos. La UEFA multó al club con 30.500 €: 15.500 € por el uso de bengalas por parte de los aficionados del Barça en las gradas, infringiendo el artículo 16(c) del reglamento disciplinario, y 15.000 € por la demora excesiva en la salida del equipo tras el descanso.

Hansi Flick recibió una advertencia formal de la UEFA, considerándolo responsable del retraso. Esta es la sanción disciplinaria de menor nivel, pero queda registrada y repetidas infracciones podrían acarrear medidas más severas.

Flick ya estaba en el punto de mira de la UEFA; sus protestas enérgicas durante la semifinal de la temporada pasada contra el Inter tampoco pasaron desapercibidas.

El Slavia Praga también recibió multas: 20.000 € por bloquear los pasillos de los espectadores y otros 20.000 € por el uso de bengalas. La UEFA también ordenó un cierre parcial del Eden Arena para su próximo partido europeo, aunque esta sanción está suspendida por dos años.

La cantidad de la multa para el Barça es relativamente manejable, aunque no bienvenida, especialmente porque estos problemas podrían haberse evitado en noches europeas ya suficientemente exigentes.