El Barça tiene cuatro partidos seguidos de LaLiga que empiezan a las 16:15, coincidiendo con el Ramadán para Lamine Yamal.

Yamal, musulmán practicante, no puede comer ni beber desde el alba hasta la puesta de sol. Con los partidos tan tarde, debe competir muchas horas después de su última ingesta.

El club ha diseñado un protocolo específico con el área médica y de nutrición para proteger su salud y mantener su rendimiento.

Lo más complicado es la sensación de sed, por eso se prioriza la hidratación nocturna tras la puesta de sol con electrolitos, caldos y bebidas especiales para recuperar minerales.

La alimentación está cuidadosamente planificada, priorizando carbohidratos de absorción lenta, proteínas (pescado, pollo, yogures) y grasas saludables (frutos secos, aguacate), además de los dátiles tradicionales para romper el ayuno acompañados siempre de líquidos.

Durante la noche, Yamal toma varias comidas: cena ligera, otra antes de dormir y una última antes del amanecer.

El cuerpo técnico y los nutricionistas adaptaron las rutinas antes del Ramadán para facilitar la transición y evitar impactos bruscos.

El entrenador Hansi Flick destacó que Yamal quiere jugar y el club lo apoyará sin medidas extraordinarias.

En esta fase decisiva de la temporada, con cuatro partidos consecutivos a la misma hora, Lamine afronta un desafío adicional, con fe y estructura para seguir marcando la diferencia gracias a una planificación precisa.