La lesión de Frenkie de Jong, que estará fuera de juego entre cinco y seis semanas por un problema en el músculo sóleo derecho, representa un serio contratiempo para Barcelona en una etapa decisiva de la temporada. La falta de uno de sus hombres clave en el mediocampo fuerza a Hansi Flick a replantear su estructura favorita.

Flick ha probado varias combinaciones en el centro del campo a la espera del regreso de de Jong. La pareja más habitual ha sido Marc Casado junto a Pedri, una opción empleada en ausencias anteriores y que vuelve a ser natural ahora que Pedri está completamente recuperado.

Otra alternativa ha sido subir a Eric García al mediocampo junto a Pedri, una fórmula que funcionó en su momento, aunque García ha vuelto a su rol natural en la defensa central, donde su presencia es fundamental.

En partidos donde tanto de Jong como Pedri no estuvieron disponibles, Flick optó por una alineación más ofensiva con Olmo y Fermín adelantados. Esta opción aporta más creatividad, pero exige una gran disciplina del mediocampista defensivo.

El entrenador también confía en jóvenes talentos de La Masia como Marc Bernal, utilizándolos en partidos de Copa del Rey junto a Casado. Aunque demuestran madurez, esta dupla aún debe demostrar su valía en situaciones de alta presión.

Entre buscar estabilidad defensiva y libertad ofensiva, Flick ha explorado diversas variantes en el mediocampo. La efectividad de estas decisiones será clave para que Barcelona mantenga su nivel competitivo en una agenda apretada de partidos.

Las decisiones del técnico alemán reflejan la capacidad del equipo para adaptarse y superar los retos que surgen con la ausencia de un jugador tan importante como de Jong.