Tras la eliminación en cuartos de final de la Champions League, Hansi Flick supo recomponer al equipo, que logró dos importantes victorias ante Celta (1-0) y Getafe (2-0).

En el partido frente al Getafe, el portero Wojciech Szczesny hizo una broma señalando que estaba listo para entrar en los minutos finales con el marcador 0-2. Flick reaccionó de inmediato ordenándole que se sentara, dejando claro que no se puede relajar la concentración ni siquiera con una ventaja cómoda.

Esta actitud refleja el compromiso serio del entrenador por mantener el foco del equipo. Considera que cualquier mínima distracción podría complicar la conquista del título, que aún no se ha conseguido matemáticamente.

Flick combina experiencia y liderazgo para mantener al Barcelona centrado después del golpe anímico de la Champions, dirigiendo toda la energía hacia ganar La Liga.

Al enfatizar la disciplina y la fortaleza mental, el técnico prepara a jugadores y aficionados para un tramo final lleno de entrega y sin celebraciones anticipadas. La fiesta llegará sólo tras la confirmación oficial del campeonato.