El artículo aborda el inesperado bajón de rendimiento de Jules Koundé, pieza clave en el lateral derecho del FC Barcelona que en los últimos compromisos ha mostrado dudas en tareas defensivas.
Koundé es uno de los futbolistas con más minutos esta temporada: suma 2.635, solo por detrás de Eric García, que acumula 2.780. El francés ha disputado prácticamente todos los partidos oficiales del Barça y solo descansó en el duelo de Liga frente al Celta.
Su regularidad es una de sus virtudes, pero en los últimos choques su rendimiento defensivo ha flaqueado. Frente al Mallorca vivió una pesadilla, con Jan Virgili superándole en varias acciones, lo que dejó patente que no atraviesa por su mejor momento.
El bajón se explica, en parte, por la carga de minutos acumulada y por el desgaste mental asociado a su posición. Los laterales sufren por naturaleza y, en el caso de Koundé, el esfuerzo se multiplica porque debe ayudar a Lamine Yamal tanto para borrar rivales como para poder combinar en superioridad; su papel exige un doble trabajo.
También se le vieron dudas ante el Elche y en el enfrentamiento con el Copenhague, cuando un pase defectuoso suyo derivó en un gol danés que forzó la remontada visitante.
Hansi Flick ya ha intentado darle alivio: en el partido contra el Oviedo dejó al francés en el banquillo para que recuperara fuerzas, introduciendo a Gerard Marín y devolviendo a Eric García al centro de la zaga. Algo similar ocurrió en la Copa ante el Albacete: Joao Cancelo actuó de inicio en el lateral derecho pero fue sustituido en el descanso por riesgo de expulsión; Eric García ocupó el lugar momentáneamente antes de que Koundé y Araújo volvieran a entrar y Eric regresara al centro.
De momento Cancelo no ha resultado una alternativa fiable para la plaza de Koundé, y el equipo carece de un comodín claro en esa demarcación: Sergi Roberto no está disponible para ese papel, y los fichajes tras la marcha de Dani Alves, como Douglas o Aleix Vidal, no cuajaron. Incluso la segunda etapa de Alves no fue especialmente brillante.
Koundé, por su parte, se exige mucho y siempre declara que quiere mejorar. Flick ha explicado en varias ocasiones que ha tenido que frenarle en los entrenamientos cuando el jugador quiere forzar demasiado, impidiéndole incluso trabajar con los suplentes tras los encuentros para evitar sobrecargas.
A pesar de algún lapsus, Flick mantendrá la confianza en Koundé por su entendimiento con Lamine Yamal y por el crédito que se ganó la pasada temporada, incluida la anotación decisiva en la final de la Copa del Rey. En el staff creen que se trata de un bache ligero y confían en ver al mejor Koundé en los momentos decisivos de la temporada.