En la jornada 30 de La Liga, Barcelona logró una victoria ajustada 2-1 contra Atlético de Madrid como visitante, un encuentro que destacó por varias decisiones arbitrales controvertidas por parte de Busquets Ferrer.

El portal especializado Archivo VAR dio al árbitro sólo 2 de 10 puntos, señalando varias equivocaciones que sólo fueron corregidas tras intervención del VAR. Busquets mostró ocho tarjetas amarillas, pero omitió faltas claras, mostrando falta de control y nivel en su arbitraje.

Uno de los momentos más polémicos fue cuando Nicolás González, ya amonestado, detuvo con falta a Yamal lo que debió ser tarjeta roja directa, pero el árbitro sólo mostró una segunda amarilla. Otro hecho fue la expulsión de Gerard Martín, que tras revisión del Comité Técnico y del VAR fue reclasificada como amarilla. Martín tocó el balón primero y el contacto con Thiago Almada fue leve, por lo que su expulsión fue considerada errónea.

El técnico de Atlético, Diego Simeone, declaró que se cometió un error que impactó el resultado y defendió la actuación de sus jugadores pese a la derrota. El defensor Robin Le Normand expresó frustración y comentó que en una situación similar él sí habría sido expuesto a una expulsión; además criticó la actitud del árbitro que aumentó la tensión sin tratar de calmar la situación.

Aunque perdieron, Atlético mostró un buen desempeño, especialmente en la primera mitad, y ya se preparan para el enfrentamiento de Champions League contra Barcelona, donde buscarán demostrar su valía.

Las equivocaciones arbitrales tuvieron un peso considerable en el desarrollo del partido, afectando las emociones y la dinámica en el campo, resaltando la relevancia de un arbitraje correcto en partidos decisivos para ambos clubes y sus hinchas.