La llegada de João Cancelo al Barcelona en invierno no parecía garantizarle un lugar fijo en el once inicial. Sin embargo, la lesión de Alejandro Baldé durante la semifinal de la Copa del Rey obligó a Hansi Flick a reinventar la defensa y darle protagonismo al portugués.

Cancelo asumió rápidamente el rol en el lateral izquierdo y ha sido titular en varios encuentros cruciales. Tras un periodo de adaptación al ritmo rápido y la presión del equipo, mejoró su rendimiento defensivo y aportó con asistencias importantes frente a Levante y Atlético de Madrid.

Partidos complicados como el de San Mamés y el choque contra Newcastle en la Champions League pusieron a prueba su resistencia defensiva. A pesar de la presión constante, el Barcelona logró mantener el orden, y Cancelo fue fundamental para contener los ataques por su banda.

Este escenario refleja la importancia de la rotación y versatilidad en el plantel culé. Cancelo está demostrando ser un jugador clave que ayuda al equipo a mantener estabilidad en La Liga y en competiciones europeas.