Durante todo el mercado de verano, el Real Madrid ha seguido varios objetivos que también perseguía Barcelona, incluyendo a Denzel Dumfries, Julián Álvarez y Marc Cucurella.
El caso más destacado fue Bernardo Silva, quien supuestamente tenía un acuerdo con Barcelona, pero finalmente se comprometió con Real Madrid.
Según los medios españoles, la decisión del portugués estuvo motivada no solo por la garantía de minutos que ofrecía Madrid, sino también por motivos económicos. Silva habría exigido un salario anual de 20 millones de euros, una comisión de 10 millones para su agente Jorge Mendes y su padre, y un bono de firma adicional de 10 millones.
Barcelona y Atlético de Madrid negaron haber aceptado estas demandas, lo que finalmente llevó a que Silva se uniera al único club dispuesto a pagar ese precio: Real Madrid.
Aunque Silva habría sido un buen refuerzo para el mediocampo y el extremo derecho de Barcelona, el club no consideró necesario superar sus demandas económicas, ya que cuenta con un sólido centro del campo formado por Pedri, Dani Olmo, Frenkie de Jong, Marc Bernal y Fermin López. El regreso de Gavi tras una lesión también fortalece esa área.
Con la situación de Silva resuelta, Barcelona podrá enfocarse en reforzar posiciones clave como la del delantero centro y la defensa central.