Josep Maria Bartomeu, expresidente del FC Barcelona, brindó en entrevistas detalles sobre su período al frente del club, desglosando momentos decisivos como la partida de Messi, la salida de Neymar y el intento fallido de fichar a Mbappé, junto con las complicaciones económicas enfrentadas.
Bartomeu enfatizó que mantener a Lionel Messi fue una prioridad, a pesar de la conocida intención del jugador de marcharse en 2020. Las negociaciones para renovar su contrato estaban en marcha, reconociendo su importancia deportiva y comercial. También reveló que se discutió un posible traslado conjunto de Messi y Luis Suárez a Miami mucho antes de que se concretara.
Sobre la histórica venta de Neymar a París Saint-Germain por 222 millones de euros, Bartomeu admitió que el club fue tomado por sorpresa. En respuesta, Barcelona se lanzó al mercado en busca de un sustituto, realizando ofertas tanto por Mbappé como por Dembélé. Sin embargo, el precio de 180 millones por Mbappé fue inaccesible y el cuerpo técnico prefirió fichar a Dembélé, que llegó procedente del Borussia Dortmund por aproximadamente 105 millones más complementos.
En el aspecto financiero, Bartomeu defendió su gestión, señalando el fuerte impacto de la pandemia de COVID-19 en los ingresos y cuestionando que las pérdidas fueran solo una herencia del pasado. Resaltó que las decisiones deportivas deben dejarse al personal técnico y a los entrenadores, evitando interferencias directivas, ejemplificando con el fichaje de Luis Suárez.
Respecto a casos polémicos, negó irregularidades en el llamado caso Negreira, asegurando que los pagos fueron a una empresa que proveía informes técnicos y no a cargos directos de árbitros. Reconoció errores como el retraso en la renovación del equipo y la salida de Andoni Zubizarreta, pero defendió los esfuerzos por mantener jugadores clave que sostenían la competitividad.
Qué significa esto
Las revelaciones de Bartomeu clarifican los retos que enfrentó Barcelona en su proceso de transición, mostrando la complejidad de sus decisiones deportivas y financieras. Es un ejemplo significativo de cómo la dirección pasada ofrece explicación sobre la gestión interna del club.
Su insistencia en confiar en el cuerpo técnico para las decisiones deportivas refleja una lección aprendida que contrasta con errores previos de superposición de funciones, lo que contribuye a una estructura más eficiente.
Por otra parte, admitir el impacto económico provocado por la pandemia justifica la prudencia del club en las ventanas de mercado siguientes, resaltando la necesidad de una administración financiera cuidadosa para asegurar la competitividad.
En conjunto, esta sincera reflexión permite que los aficionados comprendan mejor las dificultades recientes y el enfoque actual para reconciliar ambiciones deportivas con realidades económicas mientras el club se reconstruye.