Barcelona está considerando un cambio estructural en la gestión de su fútbol base, concretamente en el Barça Atlètic. La idea es que el equipo filial pase a estar bajo la supervisión directa del área deportiva profesional, que actualmente dirige Deco.

Hasta ahora, el Barça Atlètic está bajo la responsabilidad de Javier Alexanco, director del fútbol formativo, y su mano derecha, Andrés Manzano, coordinador de la base. La propuesta no responde a un descontento con este equipo, sino al importante papel que ha adquirido el filial en estos últimos años, siendo un puente real para el primer equipo y un mercado para algunas inversiones extranjeras.

En las últimas temporadas, jugadores como Diego Kochen, Álvaro Cortés, Xavi Espart o Tommy Marqués han participado en dinámicas del primer equipo. Anteriores jugadores como Cubarsí, Gerard Martín o Bernal también dieron el salto desde el filial.

Qué significa esto

En primer lugar, pasar el Barça Atlètic al área profesional facilitará un mejor control y decisión sobre el desarrollo de los jóvenes y su inclusión rápida en el primer equipo. Esto es fundamental para mantener el nivel competitivo y aprovechar al máximo el talento de la academia.

En segundo lugar, Barcelona continúa apostando por una política de fichajes que combina desarrollo y negocio, como ejemplifica la venta de Mika Faye al Rennes. Este modelo permite obtener ingresos y mantener una plantilla competitiva.

Finalmente, esta unificación puede mejorar la comunicación y coordinación entre el fútbol formativo y la estructura profesional, algo indispensable para la planificación deportiva y la transición de jugadores.

De cara al futuro, esta reforma acercará la base y el primer equipo, haciendo que el salto de los jóvenes sea más natural y eficiente.

En resumen, la posible gestión del Barça Atlètic desde el área profesional, bajo Deco, representa un avance significativo en la estrategia de Barcelona para potenciar y rentabilizar su cantera, consolidando un modelo más integrado y sostenible.