Barcelona sigue buscando fondos para cumplir con la regla 1:1 de La Liga, que limita los gastos en salarios en función de los ingresos. En este marco, el club valora un partido amistoso en Corea del Sur, que le han ofrecido por unos 9-10 millones de euros.

Tras haber jugado en Japón y Corea del Sur el verano pasado, el club ve en la región un destino probable para su gira de pretemporada. Debido al Mundial 2026 en Estados Unidos, donde habitualmente realizaban sus entrenamientos, regresar allí no es posible, lo que reduce el tiempo de preparación ya que varios jugadores estarán en la Copa del Mundo.

El partido supondría una mejora financiera importante, ayudando a Barcelona a acercarse al cumplimiento del límite salarial y ofreciendo más margen a Hans Flick para el mercado de verano. Aún no se han finalizado los planes de pretemporada, y existe la posibilidad de no hacer gira para centrarse en la preparación del equipo.

Por tanto, el partido en Corea del Sur es más que una oportunidad económica: es una jugada estratégica para mantener la competitividad y estabilidad financiera del club bajo las estrictas normas de La Liga.