Los preparativos de Barcelona para la decisiva segunda vuelta de semifinales de la Copa del Rey contra Atlético de Madrid se han complicado debido a la incertidumbre sobre la reapertura del estadio.

Según un informe reciente de Mundo Deportivo, el club está esperando el permiso del Ayuntamiento de Barcelona que permitiría aumentar la capacidad a 62,000 espectadores con la reapertura de la grada Norte, también conocida como Gol Nord. Sin esta aprobación, esta grada permanecerá cerrada para el partido de semifinales.

Dekra, el organismo autorizado por el ayuntamiento para evaluar la seguridad del estadio, los puntos de acceso y los sistemas de emergencia, realizó otra inspección esta semana. Sin embargo, el optimismo dentro del club es limitado, y los informes sugieren que Barcelona es pesimista respecto a obtener la luz verde antes de la visita del Atlético.

El retraso se debe principalmente a cuestiones burocráticas y ajustes de seguridad vinculados a la grada Norte. Si el permiso no llega a tiempo, el partido de liga contra Sevilla el 15 de marzo podría ser el próximo objetivo realista para la reapertura.

Complicando aún más la situación, la grada de aficionados está en un proceso de licenciamiento separado. A pesar de estos obstáculos, Barcelona está decidido a asegurar un ambiente fuerte contra Atlético de Madrid, explorando soluciones temporales para permitir que los seguidores organizados ocupen un área alternativa dentro del estadio.

Teniendo en cuenta lo que está en juego, Barcelona comprende la importancia del apoyo local en partidos de eliminación directa, especialmente después de la derrota por 0-4 en el primer partido.