El Barcelona femenino volvió a demostrar su dominio al superar nuevamente al Real Madrid con un marcador abultado en el estadio Alfredo Di Stefano. Este encuentro fue una repetición del duelo ocurrido apenas cuatro días antes en la Champions League, donde las azulgranas también mostraron superioridad.
Desde el inicio, Barcelona tomó el control del juego, a pesar de que el Real Madrid modificó su esquema táctico a una defensa de 5-4-1 bajo la dirección de Pau Quesada. La presión constante de Barcelona dificultó la salida del balón a las locales, quienes apenas lograban organizar ataques.
Ona Batlle anotó el primer gol, dando impulso a su equipo. La delantera Hansen fue una amenaza constante por la banda derecha, asistiendo a Alexia Putellas, quien marcó su decimocuarto gol en los clásicos, convirtiéndose en la máxima goleadora histórica de esta rivalidad. El marcador se amplió tras un autogol de la defensa Lakrar.
Esta derrota amplía la ventaja de Barcelona en la Liga a 13 puntos con seis jornadas por disputarse, acercándolas al título de La Liga femenina y confirmando su hegemonía en el fútbol europeo.
Para los aficionados, esto significa que la lucha por el campeonato está casi decidida. Barcelona sigue estableciendo un nivel elevado, impulsando a sus rivales a mejorar y fomentando el interés creciente por el fútbol femenino.