Tras el parón internacional, Barcelona se prepara para un tramo de partidos que podría marcar su temporada. Primero tendrán una difícil visita a Atlético de Madrid en La Liga, seguida de dos partidos de cuartos de final de la Champions League contra el mismo rival, con el derbi catalán en medio.
Si avanzan a semifinales, la carga será aún mayor con poco margen para descansar. Estos partidos no solo exigen un gran rendimiento físico, sino también una cuidadosa gestión del elenco. La clave estará en mantener la concentración y decidir cuándo hacer rotaciones.
Hansi Flick debe administrar bien el plantel, pues un solo tropiezo podría afectar la lucha por el título doméstico o echar por tierra meses de trabajo en Europa. Atlético es un rival complicado y el derbi intensifica aún más la presión.
Este período, conocido como el 'run-in', es decisivo para Barcelona. La vuelta tras la pausa inicia la etapa más dura de la temporada, donde cada encuentro tendrá un peso enorme.