La remodelación del Camp Nou por parte de Barcelona ha sufrido diversas demoras, y actualmente la capacidad del estadio es de 62.500 espectadores, lejos de los 105.000 previstos tras finalizar las obras.
El club se ha fijado como meta tener el estadio funcionando con plena capacidad para abril de 2027, incluyendo las zonas VIP. El plan contempla una reapertura progresiva: en septiembre de 2026 se abrirán algunas zonas del 'Lateral' y la 'Tribuna', aumentando la capacidad a 70.000. A finales de ese año, la Tribuna se reabrirá por completo, llegando a 80.000, y los 25.000 asientos restantes detrás de las porterías se sumarán durante los primeros meses de 2027.
Un punto crítico es la instalación del techo, que requerirá la paralización del estadio, posiblemente retrasando su finalización hasta octubre de 2027. Para afrontar esto, Barcelona valora volver temporalmente al estadio de Montjuïc o ampliar la capacidad en la ciudad deportiva Johan Cruyff.
Analíticamente, la reapertura gradual permite mantener ingresos durante la reconstrucción. El cumplimiento de los plazos es vital para mantener el acuerdo con el patrocinador Spotify, crucial para las finanzas. La planificación de usar estadios alternativos refleja la adaptabilidad del club frente a imprevistos.
En definitiva, conseguir la plena capacidad en 2027 permitirá a Barcelona optimizar sus ingresos y estabilidad financiera, clave para reforzar la plantilla y mantener su competitividad.