Barcelona se prepara para la ventana de transferencias de verano con un enfoque claro en fortalecer su línea de ataque. El principal desafío del club es encontrar un sucesor a largo plazo para Robert Lewandowski, cuya salida dejó un vacío importante en el equipo.

Además, el club quiere sumar otro delantero para apoyar a Raphinha y Lamine Yamal. Las lesiones de estos jugadores clave han evidenciado repetidamente las vulnerabilidades ofensivas de Barcelona en la presente temporada. En este contexto, el club sigue de cerca a dos atacantes: Víctor Osimhen del Galatasaray y Omar Marmoush del Manchester City.

Osimhen destaca como uno de los mejores delanteros de Europa, con 17 goles en todas las competiciones esta temporada, incluidos siete en ocho partidos de la Liga de Campeones. Promedia un gol cada 117 minutos. Marmoush, aunque menos constante últimamente, es reconocido por su habilidad ofensiva y versatilidad para jugar tanto como extremo como delantero centro.

Hasta ahora, Barcelona no ha realizado movimientos concretos para fichar a ninguno de los dos, posiblemente por cuestiones financieras o por enfocarse en la negociación por Julián Álvarez. Sin embargo, ambos jugadores son considerados opciones potenciales para reforzar el ataque del club a corto plazo.

Conseguir un delantero confiable es esencial para que Barcelona vuelva a mostrar rendimiento estable y reduzca los riesgos por lesiones de sus piezas ofensivas clave.