Barcelona está acelerando los preparativos para el mercado de fichajes de verano, centrando esfuerzos en fortalecer el ataque por la banda izquierda.

Marcus Rashford sigue siendo un candidato principal, aunque su situación sigue incierta. El club tiene la opción de hacer permanente su cesión por 30 millones de euros, pero internamente se debate si ese precio justifica la inversión.

Por ello, el departamento deportivo ha ampliado la búsqueda a otros perfiles que puedan ofrecer un impacto similar con una estructura financiera más sostenible. Uno de los nombres destacados es Andreas Schjelderup, que se desarrolla en la academia del Benfica y ha llamado la atención por su técnica e inteligencia ofensiva.

Además, el agente de Schjelderup mantiene una relación cercana con el presidente Joan Laporta, lo que podría facilitar las negociaciones. Al mismo tiempo, Barcelona sigue de cerca a Víctor Muñoz, de Osasuna, aunque su traspaso presenta complicaciones debido a los derechos que Real Madrid mantiene sobre él y a su cláusula de rescisión de 40 millones de euros.

En definitiva, Barcelona no descarta la compra definitiva de Rashford, pero también explora opciones más económicas y con mayor proyección, buscando un equilibrio entre calidad y sostenibilidad financiera.