En el partido contra el Athletic Club en San Mamés, el Barça mostró signos evidentes de fatiga física, afectando la fluidez y precisión en la primera mitad. Hansi Flick optó por reservar a Pedri, Fermín y Raphinha, apostando por jugadores menos habituales para preservar la frescura de cara a la ida de octavos de final de la Champions League.

Bernal y Joan García destacaron como las figuras más sólidas, aportando entrega y seguridad. En defensa, Eric se mostró férreo y convincente, mientras que Ronald fue el jugador más claro en ataque, a pesar de la desconexión general de los delanteros.

La primera parte fue un reflejo de lucha y esfuerzo, aunque el equipo perdió mucha fluidez en el juego. Este desgaste físico es lógico tras el exigente duelo ante el Atlético de Madrid el pasado fin de semana.

Para el Barça, este episodio destaca la importancia de la recuperación y la gestión inteligente de los descansos para afrontar con garantías los próximos encuentros en La Liga y la Champions.