Anthony Gordon se está consolidando en la selección inglesa de cara al Mundial de 2026. En uno de los últimos partidos de preparación ante Costa Rica, que terminó con una victoria 3-0 para Inglaterra, el flamante fichaje del Barcelona brilló siendo una pieza clave en el ataque.

Saliendo de titular en lugar de Marcus Rashford, Gordon mostró una gran actividad por la banda izquierda. En solo nueve minutos dio la asistencia para que Declan Rice abriera el marcador con un pase medido. Además, provocó un penalti, que luego fue anulado tras la revisión del VAR, lo que generó la frustración del entrenador Thomas Tuchel. Sin embargo, en la segunda mitad, Gordon se encargó de transformar una pena máxima que sentenció el triunfo inglés.

El desempeño de Gordon fue más allá del gol y la asistencia, ya que también destacó por su velocidad, desequilibrio y constante presión sobre la defensa costarricense. Según diversos medios británicos, fue uno de los mejores jugadores en el campo y recibió una valoración cercana al 9 sobre 10.

En declaraciones posteriores al partido, Gordon confesó que le encanta asumir la responsabilidad de tirar penales y que disfruta esa presión: «Estaba encantado de que Harry Kane no estuviese en el campo. Lo buscaba, y cuando me di cuenta de que había sido sustituido, quise tirarlo yo. Me encanta la presión que conlleva lanzar penales». Durante la temporada 2025/26 ha convertido con éxito los diez penales que ha lanzado.

El entrenador inglés, Thomas Tuchel, mantuvo un discurso más moderado, prefiriendo destacar el trabajo colectivo del equipo, incluyendo las buenas actuaciones tanto de Gordon como de Jude Bellingham.

El hecho de que Gordon no haya jugado mucho en la segunda parte de la Premier League le permite llegar al Mundial en óptimas condiciones físicas.

La pugna en la banda izquierda entre Gordon y Rashford añade un interés adicional. El joven extremo ha dado argumentos sólidos para asegurarse un lugar en el once inicial con Inglaterra. Su desenvuelta actuación en los últimos encuentros despierta ilusión tanto en los seguidores como en la directiva del Barcelona.

Se espera que el próximo curso Gordon mantenga este nivel y se integre plenamente en el proyecto del Barcelona. Su carácter competitivo y su capacidad para afrontar la presión serán fundamentales para su crecimiento como futbolista de élite.