Con la finalización de la Copa del Mundo 2026 y la derrota de Argentina, el futuro del delantero Julián Álvarez permanece en incertidumbre.

Álvarez está molesto con el Atlético porque el club le prometió meses atrás facilitar su salida si así lo deseaba, pero esta promesa no se ha cumplido ya que el Atlético se niega a negociar por una cifra menor a su cláusula de rescisión de 500 millones de euros.

Durante el Mundial, Álvarez expresó su deseo de marcharse pero evitó hacer declaraciones públicas para no agravar la situación. Sin embargo, con la culminación del torneo, parece dispuesto a presionar más para conseguir su traslado al Barcelona.

El Atlético busca evitar conflictos internos, aunque sigue sin estar claro si Álvarez intensificará sus esfuerzos para forzar una transferencia en los próximos días.