Me ha gustado: Eric Garcia, siempre con la cabeza alta.
Se cuenta que, desde enero, el entrenador Flick probó a Eric Garcia como centrocampista central antes del Barça-Levante. Así podía adelantar algo a Frenkie de Jong y dar consistencia a un sistema defensivo que, con Olmo y Fermín juntos en el once, había perdido esa solidez en los últimos partidos. Al final, el entrenador alemán prefirió poner a su defensa más en forma en la defensa, dejar a Eric como central y dar entrada a Marc Bernal en el centro del campo. Un acierto total. Más aún cuando Cubarsí y Araujo se quedaron en el banquillo, y cuando Bernal y De Jong fueron los artífices de los goles del Barça en el primer tiempo. Eric es una pieza imprescindible para Flick. Jugar 39 de 39 partidos en la presente temporada es una proeza al alcance de pocos deportistas. Y su rendimiento no disminuye, sino que está en un punto óptimo de velocidad. Lo confirman los datos del chip bajo su camiseta y lo vemos todos los culés. Tanto para anticiparse, correr hacia adelante o regresar atrás, no hay rival que le gane en rapidez. Eric, siempre erguido y con la cabeza alta, ha sumado virtudes a las que ya tenía. Ya no es solo un central con un pie privilegiado para la salida del balón. Lástima que, por su expulsión en el Metropolitano, no podrá sumarse a la operación remontada la próxima semana.
No me ha gustado: las firmas y la protección de datos
Lo de las firmas de los socios para que un precandidato pueda convertirse en candidato a la presidencia del Barça es un anacronismo. Es un filtro que viene recogido en los Estatutos y, por lo general, hay que firmar por quien más te guste. Lo que viene a continuación es todavía más antiguo y delicado. Hoy en día, incluso en los hoteles está prohibido hacer fotocopias del DNI para registrarse, y en las sedes de los candidatos hacen fotocopias a color y las pegan en los papeles, lo cual da muy poca confianza. Más aún cuando la policía hace pedagogía en redes sociales para que no circulen fotocopias en color del DNI, que deben tener siempre marcas de agua, y recomiendan maneras para no regalar tu identidad. La segunda parte es aún peor. Como si no fuera suficiente con la fotocopia, piden hacer una foto del DNI con el teléfono móvil del trabajador de la sede del candidato. ¿El motivo? “Por si se pierde la fotocopia, así tenemos una foto de seguridad”. Pues ni hablar del peluquín. A ver si alguien, por más que confiemos en Ciria, Font, Laporta o Vilajoana, va a tener miles de documentos de identidad dentro de los móviles de la candidatura. Los ladrones están a la que salta. Si además de la fotocopia piden una foto del DNI, simplemente di No.