Víctor Muñoz llegó a La Masia en 2014, pero fue descartado en 2017 y continuó su formación en Damm y el Real Madrid. En julio de 2023, el Osasuna compró el 50% de sus derechos por cinco millones de euros y el extremo se convirtió en una de las revelaciones de La Liga.
Destacado por su velocidad, capacidad goleadora y técnica, Muñoz debutó y marcó con la selección española en el último parón internacional. Sin embargo, una lesión en el sóleo pone en duda su participación en el próximo Mundial.
Analíticamente, su historia refleja que, a pesar de salir temprano de La Masia, un jugador puede progresar si encuentra un entorno que le brinde minutos y desarrollo. Esto refuerza que el ingreso a una academia es solo una etapa, no el destino final.
Además, sus dificultades para encontrar una posición fija en Barcelona contrastan con su evolución posterior, resaltando la importancia de la orientación táctica en el crecimiento de los juveniles, una enseñanza para cuerpos técnicos y ojeadores.
Finalmente, su explosión en Osasuna muestra cómo clubes fuera del gran nivel pueden aprovechar talentos descartados por grandes academias para fortalecer su plantilla y crear futuros perfiles valiosos.
La historia de Muñoz es un ejemplo inspirador para aficionados y profesionales: superar obstáculos, adaptarse y crecer después de salir de la academia más prestigiosa del mundo. Indica que un revés puede ser el inicio de una brillante carrera cuando se dan las condiciones adecuadas.