Aunque el Atlético de Madrid ha dejado claro que no quiere vender a Julián Álvarez ni al Barcelona ni al Real Madrid, la situación en torno al delantero argentino sigue siendo un tema candente.
Medios españoles indican que no solo el presidente del club, Enrique Cerezo, quien mostró su hartazgo ante las constantes preguntas sobre este fichaje, sino también jugadores vinculados al club han mostrado comprensión hacia la posición de Álvarez.
Su compañero Marcos Llorente declaró recientemente que, debido a su amistad, quiere que Julián haga aquello que le haga más feliz: "Por la relación que tengo con Julián, quiero que haga lo que más feliz le vaya a producir. Como amigo le apoyaré".
Del mismo modo, las leyendas del Atlético y figuras históricas de Uruguay, Diego Godín y Diego Forlán, se expresaron con tono comprensivo. Godín comentó: "Fernando Torres dijo el otro día que en el Atlético hay que querer quedarse. Ojalá Julián se quede. No sé qué va a pasar, pero ojalá quiera quedarse. Es un grandísimo jugador. Hoy no hay un jugador como Julián. No sé por qué dinero se puede hacer...".
Forlán añadió: "Es una lástima, pero la gente tiene que entender que somos jugadores profesionales. Sería una lástima que saliese, pero aparecerá otro". También recordó haberlo visto desde que estaba en River Plate y luego en Manchester City, destacando el crecimiento del jugador en el Atlético.
Estas declaraciones reflejan que dentro del Atlético existe una postura comprensiva hacia el deseo de Álvarez de salir, aunque la posición oficial del club sigue siendo firme. El Barcelona mantiene la paciencia, con contactos esporádicos, y sigue interesado en el delantero argentino.