William Silvio Modesto Veríssimo, conocido simplemente como Bío, tuvo un paso corto pero destacado por el FC Barcelona. Entre 1977 y 1979 disputó únicamente diez partidos oficiales, pero contribuyó a la consecución de dos títulos importantes: la Recopa de Europa y la Copa del Rey.

Bío llegó al Barcelona tras una temporada sobresaliente en el Terrassa, donde anotó 31 goles en Segunda División. Su nacionalización por matrimonio facilitó su fichaje por el club azulgrana. Sin embargo, en el Camp Nou no logró alcanzar las expectativas goleadoras y solo marcó tres tantos.

Los dos primeros goles los anotó el 23 de abril de 1978, en un partido de Liga en casa frente al Elche. Salió en el segundo tiempo sustituyendo a Fortes y marcó su primer gol después de que el balón fuera desviado ligeramente por Gilberto. El segundo tanto fue tras una pared magistral con Johan Cruyff, quien le habilitó para que Bío definiera con serenidad.

El tercero y último gol lo firmó el 7 de mayo de ese mismo año, también en el Camp Nou, contra el Valencia, en el último partido del mítico Cruyff con el Barça. Fue un gol de gran belleza, tras un centro preciso de Cruyff que Bío remató de cabeza para dar la victoria por 1-0.

Pese a las expectativas, la carrera de Bío en el Barcelona no fue prolongada. Tras su paso por el club, jugó en el Espanyol y fue cedido al Málaga y al Sabadell, pasando después por varios equipos catalanes de menor categoría, antes de regresar a Brasil. Falleció en 2008 a los 55 años debido a una tuberculosis.

Bío es un ejemplo de jugador que, aunque tuvo un paso corto por un club grande, dejó momentos y goles que permanecen en la memoria, especialmente vinculados a la época de Johan Cruyff.