Wojciech Szczęsny, portero reconocido del fútbol europeo, habló sobre uno de los episodios más duros de su vida: su relación con su padre.
En una entrevista a la revista 'GQ', el polaco explicó por qué aceptó volver a competir firmando con el FC Barcelona después de haber decidido retirarse.
Reconoció que jugó gratis su primera temporada en Barcelona, ya que lo que recibió del club fue exactamente lo que tuvo que devolver a la Juventus por rescindir su contrato antes de tiempo.
Szczęsny también habló sobre la relación con la comida y el control físico en el deporte: los futbolistas no pueden permitirse subir de peso y sus contratos incluyen severas sanciones económicas por ello. Admitió que le gusta comer y que incluso batió el récord de grasa corporal en el Barcelona.
El portero se abrió al hablar de su infancia y de la relación con su padre, el ex portero Maciej Szczęsny: "De niño, simplemente le tenía miedo a mi padre, no por miedo al dolor físico, sino porque me avergonzaba deliberadamente en público delante de desconocidos, me humillaba. Me hacía pensar: 'Papá, ¿por qué me haces esto?'"
También desmintió la idea de que su destino como portero estaba trazado desde pequeño: él acudía a los entrenamientos convencido de que sería delantero, no portero, y fueron los entrenadores quienes decidieron que jugara bajo los palos.