Alrededor del minuto 20 en el partido entre Barcelona y Rayo Vallecano, Joan García levantó la mano y pidió asistencia médica, lo que generó preocupación entre los aficionados en el Camp Nou. Las dudas previas sobre su estado físico aumentaron el temor a una lesión grave.

Sin embargo, según Mundo Deportivo, no existía una lesión seria. La pausa fue solicitada por Raphinha, que necesitaba cambiarse las botas tras sentirse incómodo con su calzado al inicio del partido. Joan simuló un problema para facilitar el tiempo para que Raphinha hiciera el cambio.

Este hecho calmó los nervios en la grada y destacó la importancia que tienen pequeños detalles como la comodidad del calzado en el rendimiento del jugador. Joan García continuó jugando con un rendimiento sólido y sin molestias.

Por lo tanto, el incidente fue una jugada inteligente y un acto de colaboración en el equipo, demostrando cómo la atención a los detalles influye en el desempeño y la concentración en el campo.