En la primera mitad del encuentro entre Barcelona y Rayo Vallecano en La Liga, surgió un momento polémico cuando Lamine Yamal aseguró haber sido objeto de falta dentro del área. El joven delantero intentó superar a Pathe Ciss, defensor del Rayo, pero terminó en el suelo y pidió penalti.
El árbitro Adrián Cordero Vega decidió no conceder la pena máxima, una resolución que fue respaldada por el VAR bajo Raúl Martínez González. Aunque la jugada causó controversia, los oficiales mantuvieron que no hubo falta clara.
Iturralde González, exárbitro español, opinó que sí hubo infracción, señalando que el defensor movió la pierna y tocó a Yamal. Destacó que incluso si el contacto fue leve, el árbitro no debe ordenar al atacante levantarse sin advertencia.
Este episodio resalta las discusiones en torno al papel del VAR y la interpretación de las faltas en zonas ofensivas. La decisión podría haber marcado el rumbo del encuentro y mantiene abierto el debate sobre la justicia arbitral en La Liga.