España ha avanzado a la fase eliminatoria del Mundial 2026, pero la atmósfera en el equipo no es completamente tranquila, especialmente en torno a dos jugadores del Barcelona: Pedri y Dani Olmo.

Según Antonio Romero de Carrusel Deportivo, comienzan a percibirse signos de descontento. Pedri desea jugar más cerca de la base del mediocampo para controlar mejor el ritmo y conectar el inicio de la jugada con el ataque. Su fuerza está en enlazar el primer pase con la fase ofensiva, y posicionarlo muy arriba limita su rendimiento.

El caso de Dani Olmo es distinto; no pide cambiar de posición, sino tener mayor participación dada su cualidad para jugar entre líneas.

Ambos jugadores son importantes para España, y el creciente descontento en torno a ellos puede afectar la moral del equipo. Sin embargo, el fútbol de eliminación directa es una nueva oportunidad donde una buena actuación puede tranquilizar la situación.