Con apenas 19 años, Pau Cubarsí es ya un defensa clave en el FC Barcelona. En una entrevista, destacó que el arduo trabajo de sus padres y los valores que le transmitieron fueron fundamentales para su crecimiento personal y deportivo. A pesar de la fama, mantiene la humildad y la discreción gracias a un entorno familiar sólido.

Cubarsí creció en Girona cerca del negocio familiar de carpintería donde laboran su padre y su tío. Aunque él no se involucra plenamente en ese oficio, reconoce que observar de cerca el esfuerzo constante de su familia le hizo valorar el trabajo duro como motor para alcanzar sus metas.

En su día a día, el jugador trata de pasar inadvertido, incluso usando el mismo peinado que sus amigos para no ser fácilmente reconocido por las calles de Girona. Se considera tímido, pero más abierto con gente cercana.

Los valores de humildad y ser buena persona le fueron inculcados desde pequeño, y afirma que si alguna vez pierde ese rumbo, su madre se lo hará notar sin dudar. Para Cubarsí, estos principios son tan importantes como su talento o el apoyo del entrenador Hansi Flick.

El caso de Pau muestra que además de la técnica y el trabajo táctico, las raíces familiares y la educación en valores juegan un papel esencial en formar a un futbolista exitoso a tan temprana edad.