El FC Barcelona fichó a Pau Cubarsí cuando era alevín, tras observar su destacado rendimiento en un torneo de 2008 con el Girona. Según Dani Horcas, entrenador en aquella época, Cubarsí destacaba por su tranquilidad y control del balón como central.

Desde su llegada a La Masia, Cubarsí se adaptó rápidamente al estilo de juego del Barça, basado en la posesión y la disciplina posicional. Esto le permitió progresar velozmente en todas las categorías juveniles, convirtiéndose en uno de los líderes de su generación junto a Lamine Yamal y Marc Bernal.

Tanto entrenadores de la base como Xavi Hernández en el primer equipo valoraron muy positivamente sus cualidades técnicas y defensivas. El técnico alemán Hansi Flick fue uno de los que más elogios le dedicó, dándole la oportunidad de demostrar su valía en la élite, donde rápidamente se consolidó.

A pesar de su juventud, Cubarsí ofrece un rendimiento defensivo brillante, ganando duelos incluso frente a delanteros experimentados. Los técnicos destacan su capacidad para defender bien ante rivales veloces y su inteligencia en la lectura del juego, comparándolo con la leyenda blaugrana Gerard Piqué. Albert Sánchez señala que la defensa actual del Barça debe mucho a este joven jugador, que además muestra una regularidad fuera de lo común.

Pese a sus virtudes, los especialistas identifican áreas de mejora: particularmente en la defensa sin balón y en las situaciones en las que debe correr tras delanteros rápidos. A veces se centra solo en el balón, descuidando al adversario, un aspecto que debe pulir, tomando como ejemplo a jugadores como Van Dijk.

En general, se considera que Cubarsí tiene potencial para ser un central de clase mundial, aunque los expertos del club advierten que necesitará cuatro o cinco años más para explotar todo su talento.

Para los aficionados del Barça, Pau Cubarsí es el ejemplo de que el club continúa cultivando talento propio capaz de asumir grandes responsabilidades desde joven, subrayando la importancia de su modelo de formación y promoción.