Ewa Pajor, con 29 años, ha sido vital en el recorrido del Barça Femení hacia la gran final de la Champions League. Con nueve goles, comparte el liderato en la tabla de máximas anotadoras con Alessia Russo del Arsenal. Tras la eliminación del Arsenal en semifinales, Pajor tiene ventaja clara para ser la máxima goleadora en solitario.
Pajor destacó desde el inicio, con un doblete en el primer partido de la fase de grupos contra el Bayern (7-1) y marcando goles decisivos frente a Chelsea y Benfica. Durante las eliminatorias, su contribución fue aún más destacada: anotó dos goles en el partido de ida de cuartos de final contra el Real Madrid y continuó marcando en el encuentro de vuelta. En semifinales frente al Bayern, marcó en ambos partidos, subrayando su importancia en el ataque del equipo.
Ya en la temporada 2022/23, Pajor fue la máxima goleadora de la Champions con el Wolfsburgo, logrando nueve tantos, incluido uno en la final. Sin embargo, el Barça le arrebató el título en aquella ocasión. Con un total de 42 goles en la competición, ocupa el noveno lugar histórico y si consigue uno más, ascenderá al séptimo, igualando a leyendas como Ada Hegerberg y Vivianne Miedema, quienes han sido máximas anotadoras dos veces.
Un reto extra para Pajor es su historial en finales, pues ha perdido las cinco que ha disputado —cuatro con Wolfsburgo y una con Barça—. Esta espina clavada añade motivación para ganar el título ante un Olympique Lyonnais muy poderoso.
Qué significa esto
La gran capacidad goleadora de Pajor la convierte en el eje fundamental del ataque del Barça Femení. El equipo depende de su capacidad para anotar y también para liderar desde lo mental, en una situación similar a previas exitosas campañas de Barcelona.
El doble objetivo de ser máxima goleadora y ganar la Champions representa una presión extra para la polaca. A diferencia de experiencias pasadas, ahora tiene la oportunidad de cambiar su destino y consolidar su legado.
Además, el éxito individual de Pajor puede impulsar al conjunto, mejorando el ambiente del vestuario y elevando las expectativas para futuras competiciones.
Para el Barça Femení, la final de la Champions no es solo un partido, sino la oportunidad de afianzarse en la élite del fútbol femenino. Ganar el título con el galardón a la máxima goleadora sería un símbolo claro de superar obstáculos anteriores.
En definitiva, tanto el club como Pajor están ante una oportunidad única para alcanzar metas ambiciosas y proyectar el futuro del Barça Femení en Europa.