Óscar López es el entrenador del Castellón B, que este miércoles se enfrentará al Barça A. Ha jugado en el club azulgrana desde la categoría alevín hasta el primer equipo y lleva seis años entrenando a los juveniles.
En una entrevista para SPORT, explicó que las cosas están yendo bien en Castellón: los futbolistas tienen hambre, predisposición e ilusión de llegar al mundo profesional y algunos ya están cerca del primer equipo. Su fichaje fue rápido y facilitado por el director deportivo Ramón y el secretario técnico Tomeu.
López no encuentra grandes diferencias entre entrenar al Castellón B y al Juvenil del Barça, más allá de la gestión del equipo y el staff. La Segunda RFEF es dura y exige fuerza y madurez debido a la gran cantidad de duelos directos y segundas jugadas.
Castellón B tiene mucha ilusión por medirse a un rival importante y buscan dominar el juego. López está convencido de que pondrán las cosas difíciles y podrán competir con cualquiera.
Destaca a jugadores del Juvenil del Barça como Jofre, Brian Fariñas, Toni, Guille, Dani Rodríguez y Víctor Barberá. Comenta que cuanto menos distancia haya entre el filial y el primer equipo, mejor será la adaptación de los jugadores.
Sobre la salida de Dro, comenta que actualmente todo se está acelerando mucho. Él tuvo la suerte de formar a jugadores excepcionales como Lamine, Fermín y Cubarsí, pero no todos pueden ir tan rápido porque el jugador necesita un proceso y adaptación.
Habló también sobre las lesiones en el Barça, atribuyéndolas al alto número de partidos y a la presión psicológica que sufren los jugadores.
Sin tener el foco en reivindicarse ante el Barça, se siente como en casa en Castellón y quiere defender sus colores. Mantiene buena relación con Julián Bellei, segundo entrenador del Juvenil del Barça durante seis meses, a quien ve con un futuro prometedor como entrenador.
Sobre volver algún día al primer equipo del Barça, cree que es posible con el apoyo del club y el trabajo cercano con el director deportivo.
Finalmente, indica que aunque siente un cariño especial por el Barça tras tantas categorías, su vocación profesional le llevó a elegir Castellón para dar el siguiente paso en su carrera.