Casado estuvo vinculado anteriormente con el Monaco y clubes de Arabia Saudita, pero prefiere permanecer en Europa. Su agente, Jorge Mendes, ya ha contactado con los directivos del Milan para ofrecer los servicios de su representado y reforzar el centro del campo del club.

El nuevo entrenador de los Rossoneri, Rubén Amorim, busca fortalecer el medio campo, especialmente ante la posible salida de Youssouf Fofana del San Siro.

Barcelona valora a Casado en torno a los 20 millones de euros, cifra que podría complicar una venta directa, por lo que se estudia una cesión con opción de compra. Además del Milan, el Real Betis aparece como otra posible opción para el jugador, que podría sustituir a Sergi Altimira, quien se dirige al Sporting de Lisboa.

Para Barcelona, este movimiento supondría optimizar su plantilla y obtener un beneficio en una posible venta futura, dado el escaso tiempo de juego de Casado esta temporada en el Camp Nou.

Por ahora no hay acuerdo oficial y la situación sigue abierta.