La participación de dieciséis jugadores del FC Barcelona en la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha afectado notablemente el estado físico del equipo. Tras la primera jornada, el club ya enfrenta lesiones en tres de sus capitanes, quienes han soportado una carga de juego considerable durante el campeonato.
El primero en lesionarse fue Ronald Araújo, capitán de Uruguay, quien regresó a Barcelona incluso antes del primer partido de su selección. Su presencia en el siguiente encuentro contra Cabo Verde es incierta. El segundo capitán afectado es Frenkie de Jong, quien sufrió una lesión durante el empate de Países Bajos contra Japón. A pesar de las molestias, jugó los 90 minutos, aunque su participación futura ante Suecia está en duda.
La pérdida más grave fue la de Raphinha, el tercer capitán del equipo. El brasileño tuvo que abandonar el partido contra Haití en el minuto 40 por lesión, y su continuidad en el Mundial está en serio riesgo. Estas bajas reducen considerablemente las opciones del Barcelona en defensa y mediocampo.
Por otro lado, el joven Lamine Yamal llegó al Mundial recuperándose de una lesión previa que le hizo perder el final de la temporada. Entró en el último tramo del primer partido de España, mostrando buen rendimiento, aunque reconoció no estar al 100%. Probablemente no sea titular en el próximo partido contra Costa Rica.
Para el Barcelona, este Mundial supone una prueba exigente para el mantenimiento físico de sus jugadores ante un calendario apretado y partidos intensos. Las lesiones de Araújo, de Jong y Raphinha ya han causado un impacto significativo. El cuerpo técnico debe gestionar cuidadosamente los minutos para preservar la salud del equipo durante lo que resta de temporada.
La intensa participación de los jugadores barcelonistas con sus selecciones posiblemente dejará secuelas físicas durante meses. Será imprescindible aplicar estrategias de recuperación y rotación para mantener la competitividad y evitar nuevas lesiones.