1. Goles para encumbrar el juego
El Barça está realizando un fútbol que a menudo se infravalora. A pesar de la baja de Pedri, el equipo es capaz de crear muchas ocasiones para cerrar los últimos partidos, excepto el de Copa frente al Atlético. El problema está en la falta de precisión para terminar las jugadas, que satisface poco a los equipos y sobre todo a los porteros adversarios. En otras palabras, el equipo de Hansi Flick preferiría menos ocasiones pero más efectividad.
2. Con rol y aceleración
La forma de jugar del Levante varía entre muchos pases o pocos toques. La segunda modalidad ha tenido más rendimiento últimamente. Los compañeros de Joan García deben concentrarse en los envíos directos de Mathew Ryan a Iván Romero o Eba Eyong, especialmente cuando salen con pocos toques desde su campo. Si pueden correr, aumentan las posibilidades de llegar al área rival, lo que está dañando últimamente la estructura defensiva del Barça.
3. Contra los agujeros defensivos
La mentalidad determina el rendimiento siempre que se cumpla el plan blaugrana con calidad e inteligencia. Al acercarse al final de temporada — marzo, abril y mayo — hay que despegar de nuevo con amor propio para recuperar la consistencia y aumentar la presión, lo que beneficia al centro del campo y al sistema defensivo del Barça. No es buena señal que Joan García sea el más destacado, ya que el portero azulgrana debe estar listo para salvar las pocas ocasiones que tengan los rivales. Los agujeros defensivos actuales se taparán cuando el Barça vuelva a controlar el juego, presione arriba sin descanso y ponga el balón donde debe estar: en la red.