Joan Laporta, presidente del Barcelona, ha reiterado que tomar la decisión de dejar marchar a Lionel Messi en 2021 fue lo correcto para el futuro del club. En una entrevista amplia con El País, Laporta destacó las realidades financieras y deportivas que obligaron al equipo a iniciar una nueva etapa, reconociendo que Messi estaba próximo al final de su carrera. "Hice lo que tenía que hacer. Me habría gustado construir el nuevo equipo con la ayuda de Leo, pero no fue posible", afirmó.
A pesar de la separación, Laporta expresó su deseo de que Messi mantenga su vínculo con el Barcelona, considerándolo un icono generacional junto a Kubala y Cruyff. Cree que en algún momento sus intereses volverán a coincidir y que Messi merece una estatua y un partido homenaje.
Laporta resaltó la recuperación financiera y deportiva del club sin Messi. También acusó una parcialidad sistémica en el arbitraje a favor del Real Madrid y describió el caso Negreira como una campaña institucional contra el club, descartando las acusaciones.
Respecto a las recientes elecciones, Laporta criticó la campaña de su rival Víctor Font por considerarla desleal y celebró su victoria con amplia diferencia.
Por su parte, el expresidente Josep Maria Bartomeu afirmó que renovar el contrato de Messi habría sido posible con una gestión financiera diferente. Alegó que la actual directiva infló las pérdidas y señaló que el aumento salarial se debió sobre todo al impacto de la pandemia, defendiendo su mandato como exitoso y negando que Messi dominara los asuntos internos del club.
Estas diferentes perspectivas revelan narrativas contrapuestas sobre la salida de Messi, pero Laporta mantiene firmemente que fue una decisión necesaria para los planes a largo plazo de Barcelona.