Juanjo Brau dedicó 25 años al FC Barcelona, 18 de ellos atendiendo al primer equipo y siguiendo de cerca a figuras como Lionel Messi, Ronaldinho, Gerard Piqué y Andrés Iniesta. Explica que el trabajo con futbolistas de élite conlleva una enorme presión, especialmente en la gestión de las lesiones tan frecuentes a ese nivel.

Resalta que cada jugador es diferente: Messi fue adaptando su juego para cuidar su cuerpo, lo que redujo sus lesiones y prolongó su carrera. Ronaldinho, a su juicio, pertenecía a otra dimensión por su talento y forma de entrenar.

Brau subraya que las victorias vistas en los 90 minutos de partido descansan en un inmenso trabajo invisible del departamento médico. Uno de sus mayores logros fue crear un proyecto para adaptar el modelo de La Masia al área de fisioterapia, convencido de que el club debe formar sus propios especialistas para asegurar continuidad pese a los cambios de cuerpo técnico.

También apunta los problemas que genera el choque de opiniones entre expertos externos y el equipo interno, lo que a veces complica la recuperación. Por ello considera fundamental mantener un equipo cohesionado y alineado con la cultura del club.

La experiencia de Brau abre la puerta a comprender la importancia del apoyo médico cordial y profesional para preservar la salud de los jugadores y, por ende, la estabilidad deportiva de Barcelona.