El portero Joan Garcia concedió una entrevista a Marca, donde reveló algunas de sus rutinas y evaluó la actualidad del FC Barcelona.
Se mostró plenamente identificado con el proyecto deportivo y la filosofía del club: «El Barcelona es un equipo que encaja mucho conmigo. Además, es un vestuario muy joven, con muchas ganas de hacer cosas grandes. Si trabajamos bien tendremos muchas temporadas exitosas. Y eso es lo que quiere un jugador: un buen futuro y un gran proyecto a largo plazo. En eso el Barça era ideal».
También manifestó su ambición por disputar el Mundial: «Es un sueño, porque es lo máximo a lo que un jugador puede aspirar a nivel selección o en general en el fútbol. Representar a tu país en un Mundial es lo máximo. Es una ilusión que está ahí y creo que existen posibilidades reales de pelear para entrar. Que el seleccionador tenga dudas sobre a quién llamar es bueno para todos».
Comentó sus costumbres antes de los partidos: «Como muchos, tengo mis manías y mis rutinas. Me gusta, el día antes, cenar lo mismo; también escuchar las mismas canciones cuando bajo del autobús; y luego, cuando salgo al campo, tocar los palos de la portería y un poco el balón. Es una rutina que hago para saber que, si lo hago, estaré en las mejores condiciones para jugar. Me da tranquilidad. La noche antes ceno siempre un poco de salmón con arroz y huevo. Y antes del partido escucho siempre las dos mismas canciones: No Afraid de Eminem y Live Your Life de Rihanna. Me gusta hacerlo y ya está, no tiene mayor secreto».
Sobre las actuaciones arbitrales, optó por un discurso prudente y centrado en el trabajo propio: «¿Los árbitros? Últimamente, hay jugadas dudosas que no están cayendo de nuestro lado. Pero es algo en lo que los jugadores no debemos perder el tiempo».
Para Joan la clave es mejorar en lo que pueden controlar como equipo en los próximos partidos: «Tenemos muchísimas cosas que mejorar. En estos últimos partidos, no están saliendo las cosas como queremos. Pero son detalles: saber qué hacer en cada momento, saber lo que se nos pide a los jugadores en cada momento y plasmarlo en el campo. Tenemos una idea de juego muy buena, pero si un futbolista no hace lo que tiene que hacer o hace más de lo que debe, puede afectar negativamente al partido o al sistema. Hay que analizarlo bien, tener claro lo que hay que mejorar —que en eso estamos bien—, hablarlo, debatirlo entre nosotros y, a partir de ahí, trabajar mucho».
Por último, se refirió a la reciente evolución del eterno rival, el Real Madrid, descartando cualquier exceso de confianza: «Yo no doy al Real Madrid por muerto. No me ha sorprendido su recuperación».