Antes del partido de la jornada 31 de La Liga ante el Espanyol, el entrenador del Barcelona, Hansi Flick, confirmó que Lamine será titular y que Gavi tendrá opciones de salir en el once inicial. Por otro lado, Frenkie de Jong estará en el banquillo. Estas decisiones reflejan la intención de Flick de equilibrar la carga física de los jugadores y dar descanso a algunos.
Además de los aspectos tácticos, el técnico alemán destacó la importancia de centrarse en los asuntos internos del equipo y rechazó entrar en polémicas públicas con el entrenador del Real Madrid o terceros sobre el arbitraje en la Champions League. Flick señaló que toda la energía debe dirigirse a ganar sus propios partidos.
Esta postura refleja la madurez en la gestión del grupo por parte de Flick, al considerar el estado físico de sus futbolistas y minimizar las distracciones externas. Esto beneficiará al ánimo del equipo y permitirá concentrarse en los objetivos principales de la temporada, tanto en Liga como en Champions.
Para los aficionados, es importante comprender que el entrenador no cede ante provocaciones, aumentando la estabilidad del Barcelona en momentos decisivos. Las decisiones sobre la alineación también reflejan la confianza en los jugadores jóvenes, integrándolos en encuentros clave.