El 3 de abril se cumple un año desde que el Consejo Superior de Deportes (CSD) aceptó el recurso de FC Barcelona para inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor. Anteriormente, el club había recibido denegaciones por parte de LaLiga y de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para otorgar las licencias a ambos jugadores.

La sentencia, extensa y detallada con 34 páginas, fue firmada por José Manuel Rodríguez Uribes, Secretario de Estado para el Deporte y presidente del CSD. El fundamento principal fue la falta de competencia de la Comisión de Seguimiento RFEF-LaLiga para denegar las licencias. El fallo declaró nula dicha decisión y ratificó el derecho del Barcelona a inscribir a los futbolistas.

Este precedente influye directamente en la gestión deportiva del club catalán, pues fortalece su capacidad para formalizar incorporaciones a pesar de las trabas administrativas. Para la afición, representa una victoria que garantiza la presencia en el equipo de jugadores clave.

El proceso judicial continúa, ya que LaLiga apeló ante instancias superiores, pero aún no hay resolución final. Mientras tanto, Dani Olmo sigue jugando con la validación del CSD. Este episodio refleja cómo la estrategia legal y la perseverancia son decisivas para la fortaleza y competitividad del Barcelona.