Ferran Torres encadena ya 12 partidos y 525 minutos sin marcar un gol, un contraste notable con su brillante comienzo de temporada en el Barcelona. Desde que empezó 2026, el valenciano sólo ha anotado tres tantos, mientras que en la primera mitad de curso fue el máximo artillero del equipo. En el duelo reciente contra el Rayo Vallecano, Torres estuvo en el banquillo por cuarta vez consecutiva, superado en minutos por Lewandowski, aunque ninguno logró convertir.

Esta racha negativa coincide con la incertidumbre sobre el futuro tanto de Torres como del polaco. El contrato de Ferran vence en 2027, mientras que el de Lewandowski expira en tres meses. El club explora opciones en el mercado, con Julián Álvarez como posible objetivo. Mientras tanto, Ferran se encuentra con la selección española, donde suele ocupar la banda más que la posición de delantero centro.

El parón internacional sirve de respiro antes de un tramo exigente, con tres encuentros contra el Atlético de Madrid en apenas diez días, sumando Champions y Liga. La reactivación goleadora de Ferran resultará clave para las aspiraciones del Barça y su presencia en el Mundial. El jugador es consciente de la naturaleza pasajera de las rachas en el fútbol y está decidido a recuperar su mejor versión.

En definitiva, la sequía goleadora de Ferran Torres representa un reto importante que afecta al Barcelona en un momento crucial y marca un desafío personal para el futbolista en su consolidación como referente ofensivo.