João Cancelo regresó al Barcelona en enero en calidad de préstamo corto, inicialmente considerado como jugador de apoyo. Durante sus primeras semanas, su tiempo en el campo fue limitado y no tuvo un impacto significativo.

Sin embargo, en las últimas semanas la situación cambió drásticamente. Cancelo fue clave en las victorias 3-0 contra Atlético de Madrid y Levante, destacándose como uno de los mejores jugadores en el campo. Sus contribuciones ofensivas y buena conexión con los compañeros lo convirtieron en una amenaza constante para los rivales.

Más allá de los resultados, la versatilidad de Cancelo para jugar en ambos laterales resultó invaluable, especialmente debido a las lesiones de Jules Koundé y Alejandro Baldé. Sin una fecha clara para el regreso de Koundé y con Baldé fuera por alrededor de cuatro semanas, Cancelo se volvió indispensable en el tramo final de la temporada.

Así, el defensor experimentado no solo ayudó al equipo a superar un período difícil, sino que también se posicionó para conseguir un contrato permanente con el Barcelona este verano. Sus actuaciones justifican la decisión del club de reincorporarlo a principios de año.