Robert Lewandowski se despide del FC Barcelona tras cuatro años, pero mantiene una fuerte conexión con la región catalana gracias a sus dos exclusivas propiedades en la isla de Mallorca. El delantero polaco posee una casa espaciosa en la prestigiosa urbanización Nova Santa Ponça y una villa de lujo en Camp de Mar con vistas al mar Mediterráneo.
La primera propiedad la adquirió en 2021, antes de fichar por el Barça. Se trata de un chalet de unos 400 metros cuadrados en un terreno de 1.200 m2, valorado en aproximadamente 3,5 millones de euros. Su segundo inmueble está ubicado en una de las zonas más exclusivas del suroeste mallorquín, una villa de cerca de 700 m2 valorada en 11 millones de euros.
La vivienda destaca por la privacidad y la comodidad familiar, dispone de varias habitaciones amplias, múltiples terrazas con vistas panorámicas al mar, piscinas exteriores e interiores, además de áreas dedicadas al bienestar como spa y gimnasio privado. Este refugio se ha convertido en el lugar ideal para que Lewandowski recargue energías lejos de la presión del fútbol profesional.
Qué significa esto
El hecho de elegir Mallorca confirma la importancia del estilo de vida catalán y su clima para Lewandowski, aspectos que seguirá disfrutando después de su salida del club. Estas propiedades no solo representan inversión, sino un oasis personal que facilita el equilibrio entre su carrera deportiva y vida familiar.
Ante la posible marcha a una nueva liga, posiblemente en Arabia Saudí o Estados Unidos, contar con un entorno seguro y relajante aumenta sus posibilidades de adaptarse con éxito y mantener su estado físico fuera de España.
Para el Barcelona, la pérdida de un delantero estrella es importante, pero la permanencia de Lewandowski en la región catalana mantiene vigente su vínculo con la afición y la cultura futbolística local más allá del terreno de juego.
En conclusión, Mallorca se ha convertido en el verdadero hogar fuera del campo para Lewandowski, un espacio donde encuentra descanso y se prepara para nuevos retos, lo que resalta la importancia del entorno personal fuera del fútbol para jugadores de primer nivel.