Tras la eliminación de Polonia ante Suecia en el repechaje para el Mundial, el delantero del FC Barcelona Robert Lewandowski fue visto en un momento de profunda emoción en el campo. El capitán, de 37 años, con 165 partidos y 89 goles con la selección, es objeto de debate en su país sobre si debe seguir defendiendo la camiseta nacional.
Una encuesta publicada por el medio polaco Gazeta Wyborcza mostró una división clara: el 48,4% quiere que Lewandowski continúe, mientras que el 51,6% opina que es momento de retirarse del combinado.
Después del partido, Lewandowski permaneció un largo rato aplaudiendo a los aficionados polacos solo, gesto que muchos interpretaron como una despedida simbólica. Paralelamente, la Federación Polaca confirmó la renovación del contrato del seleccionador Jan Urban, quien logró que Lewandowski regresara a la selección tras tensiones con el anterior técnico Michal Probierz.
Este episodio marca un punto decisivo para la selección: con Lewandowski cerca de los 38 años y el equipo sin Mundial, el debate revela la dificultad de equilibrar la permanencia de una leyenda con la necesidad de renovación.