La primera temporada de Roony Bardghji en el Barcelona no ha seguido el camino fácil que muchos esperaban. El extremo llegó con promesa y entusiasmo, pero la realidad de competir por un puesto en un club como el Barcelona empieza a hacerse visible.
A medida que la campaña entra en una fase crucial, su tiempo de juego se ha reducido drásticamente de nuevo. Hasta ahora este año el Barcelona ha disputado 12 partidos en todas las competiciones, pero Bardghji sólo ha participado en cinco de ellos. Esas apariciones suman apenas 160 minutos en este periodo, que es una pequeña parte de los aproximadamente 502 minutos que ha acumulado en toda la temporada. La tendencia reciente es aún más preocupante: en los últimos seis partidos el jugador de 20 años sólo ha tenido breves apariciones —poco más de 10 minutos contra Oviedo y Mallorca— y en los demás encuentros no ha participado.
Un periodo similar ya se produjo antes en la temporada. Entre el 9 de noviembre y el 2 de diciembre no jugó ni un minuto en los partidos contra Celta de Vigo, Athletic Club, Chelsea, Alavés y Atlético de Madrid. Tras ese tramo fue reincorporado brevemente, participando en cuatro partidos consecutivos y llegando a ser titular en dos de ellos, pero su implicación ha vuelto a bajar en las últimas semanas.
Parte del problema radica en la competencia por su posición: Bardghji actúa en una zona del campo actualmente dominada por Lamine Yamal, que se ha convertido en uno de los jugadores ofensivos más importantes del equipo. A pesar de la falta de minutos, el internacional sueco no se ha quejado públicamente; ha mantenido una actitud profesional y, cada vez que se le pregunta a Flick por él, el entrenador sigue hablando en términos positivos sobre su trabajo y su potencial.