Tras el intenso partido de La Liga entre Barcelona y Atlético de Madrid, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Federación Española de Fútbol emitió su fallo oficial en el que reconoce que el VAR no debió revocar la tarjeta roja mostrada al defensa azulgrana Gerard Martín.

En la jugada, Martín tocó el balón primero pero luego pisó el tobillo del rival Thiago Almada. El árbitro Mateo Busquets Ferrer aplicó inicialmente la roja directa por juego brusco grave, pero la intervención del VAR, liderado por Mario Melero López, redujo la sanción a tarjeta amarilla.

El CTA revisó la acción en el programa 'Tiempo de Revisión' y admitió el error del VAR, afirmando que la decisión original del árbitro fue correcta. Destacaron que se trató de una falta grave de conducta violenta, que exige expulsión, y la compararon con una situación similar en el encuentro Real Betis-Rayo Vallecano donde aplicaron una roja.

El organismo aclaró que tocar primero el balón no exime de responsabilidad si luego se realiza una falta seria, y que el VAR no debió sugerir la revisión que llevó a modificar erróneamente la resolución del colegiado. Subrayaron que la recomendación del VAR indujo a un cambio incorrecto de una decisión acertada.

Atlético Madrid manifestó su descontento públicamente, aumentando la polémica sobre el protagonismo del VAR. Para Barcelona, el episodio revela que los errores con el videoarbitraje pueden también beneficiarles, evidenciando la necesidad de una aplicación rigurosa. Para La Liga, es clave perfeccionar el uso del VAR en momentos complicados.

En suma, el caso es una señal clara de que cada decisión del VAR debe cumplir estrictamente con criterios claros y respetar la autoridad de los árbitros en el campo para preservar la confianza de aficionados y clubes.