La gira de la precandidatura de Joan Laporta por la geografía catalana pasó por el Hotel Por Sitges Resort, de Sitges, donde se reunió con más de 200 socios barcelonistas que escucharon amenamente el balance de su gestión y le plantearon inquietudes.
En un acto de marcado color cruyffista, Laporta recibió una réplica de su propia baldosa que se instalará en los próximos meses en el Passatge Johan Cruyff, una zona situada en la Avenida de las Estrellas del Fútbol, dentro del Campo de Fútbol Municipal de Aiguadolç.
La baldosa le fue entregada por Alejandro Sacrisán, hijo de Eusebio, que juega en Sitges y después del acto acudió a entrenar. El acto se organizó con la colaboración de la Agrupación Veteranos de Sitges, que organiza el memorial Johan Cruyff.
El expresidente barcelonista estuvo acompañado de numerosos miembros de su candidatura y, como es habitual, de exejecutivos del club como Enric Masip y Gabriel Martínez.
El expresidente afirmó que “el club se encuentra objetivamente e indiscutiblemente mejor que hace cinco años, gracias a una gestión que ha permitido salvar a la entidad de una situación económica límite, recuperar su credibilidad institucional y volver a situarla en primera línea.
La buena gestión no es fruto del azar, sino del trabajo constante, de decisiones valientes y del compromiso de un equipo directivo y ejecutivo que ha situado el escudo por encima de cualquier otro interés”.
Laporta pidió el voto y numerosos socios le dieron su firma. “El club no debe caer en manos inexpertas. Hay que reafirmar la estabilidad institucional, social y económica, culminar el proyecto del nuevo Spotify Camp Nou, consolidar un modelo de gobernanza moderno, profesional y de alto nivel, mantener la ambición deportiva en todas las secciones, garantizar el modelo de propiedad de los socios y socias y seguir defendiendo las esencias del Club y el compromiso con la democracia, la libertad y la lengua y la cultura catalana”.