La derrota del Barcelona ante el Girona ha provocado un cambio de ánimo en el club. Hace semanas el equipo había recortado a siete puntos la diferencia en la cima de La Liga, pero ahora ha vuelto a entrar en una intensa lucha por el título.

La derrota por 0-4 contra el Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey deja muy poco margen de error, y en la plantilla son conscientes de que un tropiezo más podría acabar con sus opciones de alcanzar la final.

Para muchos dentro del club, la situación recuerda el difícil tramo de la temporada 2024/25, cuando Hansi Flick no ocultó su frustración y calificó ese periodo como un “noviembre lamentable”. Tras el revés contra el Girona, algunos ya hablan de un “febrero lamentable”. Aun así, el entrenador y el vestuario intentan mantener la perspectiva: la derrota puso de manifiesto problemas en ataque y defensa, pero no está todo perdido.

Como primera respuesta al tropiezo ante el Girona, Flick dio al equipo dos días libres para que los jugadores despejen la mente y se desconecten del ruido alrededor del club. La pausa podría ser clave para varios jugadores importantes: se espera que Pedri aproveche el tiempo para recuperar la plena forma, mientras que Lamine Yamal buscará recuperarse tras una racha complicada.

Además, las polémicas arbitrales se han convertido en un tema recurrente. Si bien ha habido errores, la creciente obsesión por factores externos puede distraer al equipo de su objetivo principal.

Aun así, el Barcelona sigue vivo en todas las competiciones importantes: ya ha asegurado la Supercopa de España y todavía controla su propio destino en la liga y en Europa.