El FC Barcelona ya descansa en el Hotel Occidental de Bilbao, preparándose para un exigente partido contra el Athletic en San Mamés. El equipo tiene el objetivo de mantener su ventaja de cuatro puntos como líder de La Liga frente a su inmediato perseguidor, el Real Madrid.

La gran noticia es el regreso de Robert Lewandowski, dispuesto a jugar incluso con máscara protectora. Además, acompañan a la expedición jóvenes del filial como Xavi Espar y Álvaro Corés, junto con Diego Kochen y Tommy Marqés, más habituales en el primer equipo.

Un centenar de aficionados recibió al Barça en el hotel, muchos de ellos con camisetas de los jóvenes talentos Rafinha, Pedri y Lamine. Entre ellos había niños venidos desde Villasana de Mena, mostrando la pasión intergeneracional por el club a pesar del tiempo gris y lluvioso.

Rafa Yuse, presidente del club, encabeza la delegación durante el proceso electoral vigente. Aunque la relación con el Athletic es fría, el foco está en el partido, en medio de un calendario apretado que incluye la ida de octavos de final de Champions League el martes.

Conseguir los tres puntos en San Mamés reforzaría la confianza del Barça y su posición en lo más alto de la tabla para seguir soñando con el título.

La preparación y el apoyo de la afición evidencian que el Barça encara este encuentro con máxima ambición y compromiso.